Cantón, China. Las autoridades sanitarias de la provincia de Cantón, en el sur de China, han reportado más de 7,000 casos de fiebre chikunguña hasta el 4 de agosto, tras un repunte de infecciones iniciado a finales de julio.
La ciudad más afectada es Foshan, donde se concentra la mayoría de los contagios y varios pacientes permanecen hospitalizados, muchos en camas protegidas con mosquiteros, según medios locales.
A pesar del aumento de casos, el Centro Provincial para el Control y la Prevención de Enfermedades aseguró que no se han registrado casos graves ni fallecimientos. La fiebre chikunguña es una enfermedad viral transmitida por mosquitos, con un período de incubación de entre dos y siete días.
Sus síntomas más comunes incluyen fiebre alta, dolores articulares intensos y erupciones cutáneas.
Entre el 27 de julio y el 2 de agosto, se contabilizaron 2,892 nuevos contagios locales en la provincia. Sin embargo, especialistas del instituto provincial de enfermedades infecciosas creen que el brote ya ha sido contenido en su fase inicial.
Los hospitales de Foshan han comenzado a ofrecer servicios de rehabilitación para pacientes con dolores persistentes tras superar la fase aguda de la enfermedad, según informó el China Youth Daily.
Paralelamente, las autoridades han reforzado las medidas de prevención mediante campañas de eliminación de criaderos de mosquitos, aguas estancadas y otras fuentes de infección.
El aumento de la actividad del mosquito vector ha sido atribuido a las fuertes lluvias recientes y a la temporada de tifones, condiciones que favorecen su proliferación.
En medio de este contexto, Hong Kong notificó la semana pasada su primer caso importado de chikunguña desde 2019, detectado en un menor procedente de Cantón, lo que ha elevado la alerta en la región.
En respuesta a la situación, el Gobierno central chino envió a Liu Guozhong, uno de sus vice primeros ministros, a supervisar las acciones en Foshan.
El alto funcionario instó a aplicar de forma estricta los protocolos de cuarentena sanitaria portuaria, dada la importancia del área como polo manufacturero y de tránsito internacional.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, ha reiterado la necesidad de reforzar medidas preventivas para evitar brotes de gran escala, como los registrados hace dos décadas en islas del Índico como Reunión, Mayotte y Mauricio, y su posterior expansión a países africanos como Madagascar, Somalia y Kenia.
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