California, EE. UU. – El rapero y empresario Kanye West, también conocido como Ye, ha sido acusado nuevamente por su exasistente personal, Lauren Pisciotta, en una demanda que eleva a once los cargos en su contra, incluyendo agresión sexual, acoso, tráfico sexual, discriminación, y daño emocional. La querella fue presentada esta semana en un tribunal de California, como una ampliación de la denuncia inicial interpuesta en junio de 2024.
Pisciotta trabajó para West entre julio de 2021 y octubre de 2022, desempeñándose como ayudante personal y posteriormente como jefa de personal de sus empresas. Según la demanda, fue despedida tras negarse a cumplir con insinuaciones sexuales del artista. Ahora, afirma que durante su empleo fue sometida a un patrón de abuso constante, incluyendo violencia física, coerción sexual, manipulación emocional y vigilancia intimidante.
Graves acusaciones y detalles explícitos
Entre las acusaciones más graves, Pisciotta asegura que West la violó oralmente sin su consentimiento, le exigió presenciar encuentros sexuales con otras mujeres, le pidió usar ropa provocativa en el trabajo, y le enviaba material explícito sin su consentimiento. También alega que el cantante intentó agredirla sexualmente en múltiples ocasiones y que utilizó falsas promesas de ascenso profesional como medio de coerción para obtener favores sexuales, configurando, según la demanda, un caso de tráfico sexual.
La exasistente señala además que tras su despido, el acoso continuó. West se mudó al mismo complejo residencial donde ella vivía y posteriormente, cuando se trasladó a Florida buscando distancia, comenzaron reportes falsos de emergencias y envíos fraudulentos a su domicilio.
Juicio con jurado y repercusiones legales
La demandante solicita un juicio con jurado y reclama daños económicos, punitivos y generales por la pérdida de ingresos pasados y futuros, además del sufrimiento emocional. El equipo legal de Kanye West ha calificado las acusaciones como “infundadas” y ha anticipado una contrademanda, aunque aún no se ha hecho oficial.
Este caso surge en medio de una creciente ola de denuncias por conducta sexual inapropiada contra celebridades del ámbito musical. West, quien recientemente fue espectador en un juicio contra el rapero Sean “Diddy” Combs por cargos similares, ahora enfrenta su propio escrutinio público y judicial.
Un patrón preocupante
La denuncia de Pisciotta no solo revela abusos individuales, sino que apunta a un presunto patrón de explotación y manipulación dentro del entorno laboral de Kanye West. El caso podría abrir la puerta a más testigos o víctimas que hayan tenido experiencias similares, mientras aumenta la presión sobre el artista, quien ha estado en el centro de múltiples controversias en los últimos años, incluyendo la promoción de mensajes extremistas en su música.
La justicia estadounidense tendrá ahora la tarea de determinar la veracidad de los señalamientos y decidir si Ye enfrentará consecuencias penales, en un caso que podría tener implicaciones importantes para el debate sobre poder, celebridad y abuso en la industria del entretenimiento.
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