Cuando un artista de K-pop, confirmar el inicio de una relación sentimental puede llegar a ser interpretado por sus fanáticos como la mayor de las traiciones. Por esta razón, las citas se mantienen ocultas del ojo público, y cuando son expuestas, comúnmente se escriben cartas de disculpa, aceptando pasivamente el odio y escrutinio.
Una de las integrantes de la banda femenina Aespa, Karina, es la última víctima de esta tendencia, ya que a sólo cinco semanas de confirmar su relación con el actor Lee Jae-wook, anunció que se encuentra soltera nuevamente.
La empareja anunció a través de agencias el 26 de febrero que se encontraban en el proceso de conocerse, tras su primera interacción en enero del mismo año. Mientras que los comentarios violentos y de odio en contra de la cantante, no tardaron en inundar las redes sociales.
Estas actitudes de los fanáticos pueden considerarse delirantes e incluso tóxicas, existen complejas relaciones parasociales en la industria del K-pop. Pese a que desde afuera, las dinámicas se asemejan a la popularidad experimentada con bandas como The Beatles o One Direction, las estrellas surcoreanas fomentan una posible dependencia del público como parte de la estrategia de marketing de sus empresas.
Fuente: Infobae